viernes, diciembre 8

El Río

Nunca fue regato ni manantial
apareció como río de montaña
siempre bravo
difícil de vadear

Y rápido se hizo grande
caudaloso, fuerte
tanto que no cabía un silencio
sin el murmullo de sus aguas

Que nunca son tranquilas
que hablan siempre, aciertan
que traen cientos de aromas
de recuerdos de un tiempo que está por llegar

Que fueron espejo en aquella noche oscura
cuando el temor a no ver más la luz me consumía
y reflejó todas las estrellas más una luna
y dieron más luz que un sol confundido

Ahora tiene tantos afluentes
que ya no puedo pasarlo a nado
ya no voy a cruzar un puente
no existe forma de atravesarlo

Ríen sus aguas como antes,
como ahora felices y dichosas de correr
fluye el tiempo en la profundidad de su lecho
y te marca para siempre

Edu Rodríguez Alonso

2 comentarios:

Amaya dijo...

me ha encantado edu...me gusta, me llena cómo transmites los sentimientos que van aflorando en ti.
sé siempre feliz, y recuerda...nada puede hacerte daño pq estás por encima de todo daño edu, pq todo está dentro de ti.
un beso con todo mi cariño.

Algane dijo...

Gracias por los comentarios, haré más de vez en cuando, cuando la musa me inspire, mas tiempo necesito de momento.....