Creado hace 4 años, sin publicar aún...
Aquí está con sus hojas amarillas y rojas, sus días oscuros y el susurro de las nubes cargadas.
Otro chubasco alegre y canciones que se juntan para inspirarte.
Es cierto, porque acaban de decirlo en la televisión, "es el otoño más otoñal desde que lo inventaron".
Es imposible echar de menos al sol con estas postales húmedas, con ocasos casi invisibles, con días frescos y nieblas pasajeras. Es el otoño de Madrid, una rareza que de vez en cuando nos sorprende limpiando las calles con agua nueva, refrescando el aire y llenando los embalses.
El suelo está empapado, las setas tienen el suelo preparado.
Casi nada.
Un otoño más, un camino al frío invierno que casi asoma por la puerta...
jueves, noviembre 9
Demasiado tiempo en pausa
Han pasado mil cosas, 10.000 quizá, y no hubo ni una entrada, está claro que el tiempo ha pasado demasiado deprisa.
Borrón y cuenta nueva...
Años escasos de nieve no son buenos para nadie, los calores del verano se comen hasta octubre, es más que probable que el clima nos está avisando, quizá sea demasiado tarde.
Vamos a seguir añadiendo cosas, que era el objetivo y no se debe perder de vista durante tanto tiempo.
Mañana tenemos frío seco, disco nuevo: Vetusta Morla. Y nuevo fin de semana, baloncesto el domingo, no es poco, vamos...
Borrón y cuenta nueva...
Años escasos de nieve no son buenos para nadie, los calores del verano se comen hasta octubre, es más que probable que el clima nos está avisando, quizá sea demasiado tarde.
Vamos a seguir añadiendo cosas, que era el objetivo y no se debe perder de vista durante tanto tiempo.
Mañana tenemos frío seco, disco nuevo: Vetusta Morla. Y nuevo fin de semana, baloncesto el domingo, no es poco, vamos...
viernes, agosto 30
Los últimos serán los primeros (El verano de la Nieve)
La nieve de la
sierra (es hielo, muy compacto son neveros de verdad) y ya quedan pocos,
pero estamos entrando en septiembre, son un puñado de valientes los que se
asoman a la laguna de Peñalara, otros al valle del Lozoya, todos en la
vertiente sur del cordal principal de la sierra de Guadarrama, es un hecho
histórico, hace muchos muchos años que los neveros no superan la mitad de
agosto (en el mejor de los casos) y este año, alguno podría avanzar algunas
semanas más, no deja de ser una anécdota, pero nos recuerda inviernos pasados
cuando los más viejos
del lugar hablaban de las nieves eternas, los restos de
los glaciares que en su día tallaron las cumbres más altas de nuestra bella
sierra.
Y este invierno
fue duro, casi de los de antes, con mucha nieve acumulada, metros de espesor, y
temperaturas frías, después del deshielo, no tuvimos demasiados chubascos ni
tormentas, esto hace que el hielo que se acumuló haya podido sobrevivir tanto
tiempo, mañana se acaba agosto y tenemos varios aparatos todavía a unos kilómetros
del gran horno que es Madrid.
Y si la meteo es
muy generosa, podríamos ver alguna nevada a partir de octubre (noviembre suele
ser el mes en el que arranca a nevar estos últimos inviernos), los últimos
restos casi se podrían rellenar con los primeros copos que ya ansío, aunque
este año, sigo con la mirada puesta en el blanco excepcional que nos regaló
este invierno, quizá como compensación por el triste y rácano anterior…
lunes, junio 4
Arriba en el aire
Seguimos volando, las alas, el viento, la temperatura,
todo parece acompañar, todo es tan sencillo y acompasado que puedes dudar de
que te puedan fallar las fuerzas.
A veces pienso que podría vivir así eternamente, con el
alimento de la propia velocidad, surcando cuantas corrientes de aire se me
ofrecen, visitando cada rincón desde el punto más impensable...
Pero ya sé que no es eterno, y que no volaré por siempre para
quedarme en el aire, pero quiero disfrutarlo ahora, respirar y saber que puedo
ver todo pequeñito desde las alturas, cuando vuelva a la tierra debo haber
aprendido algo de este mágico viaje.
El sol que antes cegaba, ya se puede mirar sin miedo a
las quemaduras, hasta el oxígeno sabe más dulce desde aquí. Todo parece
ordenado, hasta el caos da la impresión de que no existe desde esta altura.
Cuando vienes de la tierra, al principio crees que estás
en otra dimensión, tienes que tener muy claro lo que está pasando, porque si
no, caerías en un gran error.
Todo muta, nada permanece.
miércoles, mayo 16
Iré a despedirme de ti, a verte de nuevo
una vez más, aunque te has mostrado muy poco esta temporada, pero sí, estaré en
tu marcha, como suelo hacer siempre, sólo tú me purificas con tu sonrisa blanca
y pura, me devuelves al inicio de los tiempos y sé que contigo todo es posible,
pues así me lo has mostrado siempre.
Te Quiero.
viernes, mayo 4
En perfecta formación
Estábamos todos juntos, como encerrados, esperando el momento
para gritar, pero no había nadie en el escenario. Nos dimos la vuelta
resignados, pero con una sensación extraña, sabíamos que algo podría suceder en
cualquier momento.
No sé quién empezó, pero nos contagiamos uno a uno, fue
increíble, nos miramos, y sin hablar empezamos a caminar, primer de forma
lenta, y poco a poco fuimos trotando.
En cuanto empezamos a correr todo se transformó, a medida
que me esforzaba más iba perdiendo la ropa y veía cómo salían plumas de mi
propia piel, no podría imaginar lo que sucedería minutos después.
Algunos cayeron agotados, exhaustos del esfuerzo, pero nos
ayudábamos para levantarnos y continuar, y cada vez con más ansia, como si la
vida estuviera a pocos kilómetros, ni siquiera podía mirar el cielo negro que
se cernía sobre todos los que seguíamos intentándolo…
Llegó un momento clave, las fuerzas comenzaron a
multiplicarse, y las plumas cubrían ya nuestros cuerpos como si fuéramos
pájaros gigantes, los brazos pasaron a ser una especie de alas que nos daban un
impulso increíble, no éramos capaces de distraer la mirada, sólo seguir en el
empeño, que parecía cercano, cada vez más.
Pude ver cómo algunos compañeros empezaron a flotar, otros
daban saltos gigantes, yo ya me mantenía en el aire durante unos segundos, pero
al caer volvía a correr cada vez mejor, cada segundo más rápido, nunca miré
hacia atrás.
Y de repente, empezaron a volar los que iban en la parte
delantera del grupo, inmediatamente y para mi sorpresa ya no pisaba el suelo,
mi velocidad era incalculable, impulsado ya por mis largas y esbeltas alas, de
un magistral pelaje, yo era capaz de volar, de subir al cielo sin esfuerzo
aparente.
Mientras todo esto sucedía, no podíamos hablar, lo único que
se escuchaban eran gritos de sorpresa.
Pronto fuimos alineándonos en forma de cuña, cual verdaderas
aves emigrando, cada uno en su posición, ocupando un cielo donde empezaba a salir
el astro rey, un sol que inundaba todo, y que era imposible de mirar
directamente debido a la intensidad con la que brillaba.
No sabemos dónde vamos, ni sabemos qué está sucediendo, pero
seguimos con rumbo fijo al infinito desde entonces, con la mirada en el
horizonte y en perfecta formación.
Lo que sí sabemos es que lo vamos a lograr.
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